Discurrir a lo libre, como quería Gracián; concurrir al abierto palenque de las ideas para todos, como lo definió Salinas; c'est moi qui je peins o pintarse a sí mismo, como advertía Montaigne a sus lectores; en fin, hacer ciencia sin la prueba explícita, según la paradoja de Ortega: apuesta por la manera de escritura, por el juego de las ideas generales, por la exploración del yo, por llevar un hecho a la plenitud de su significado por el camino más corto.
LA CULPA LA TUVO BRAVO GARZÓN
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Yo lo que quiero es ser más anecdótico y contar cómo lo conocí.
En 1979 Sergio Pitol y yo fuimos premiados en el Concurso de Cuento de La
Palabra y el Hombre...
Hace 3 horas
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